lunes, 20 de agosto de 2018

Eli Rodríguez Poesía-Este ómnibus es fábula del viento

Era un sobretodo de hombre y bar
que en boleros de frío sonreía
en la piel seca del fin de la tarde.
Estaba en el muro del pasamanos
susurraba entre dédalos y rosas
era un monumento a los navegantes
que cantó para ver si aún soñábamos
Era un hueco de la telaraña.
Este ómnibus es  fábula del viento
las cantorolas del mar en la Aduana
que huyen del Tupinambá y la Estelita
ahora rueda de voz sin guitarra
ahora unos gestos de bendición
un bohemio con  bronquios en las uñas
que de pie conquistaba lo absoluto.
Hoy sí, nos brillaba ser pasajeros
teníamos fe en los besos de lengua
en el hombre que canta las ochenta
en el centro de la camisa negra
con un puñado de vintén de vida
hoy, el soplo del miedo se nos iba
y viajaba a la espera de una voz.