martes, 3 de mayo de 2016

Prosa poética- Por estas cuevas

La casa a la que se llega es otra cosa. Ámbito de sábanas y libros. Al entrar, un espejo da valor al rostro; como para recobrar la ceguera de los televisores Led, las caminatas desde la avenida y el tránsito del shopping. Las ventanas suelen estar abiertas para que el aire metálico; pueda aventurarse al parque dejando espacio para hilvanar alambres. En nuestra granja los fragmentos nos acompañan, se descacharra la risa, debajo del chac, trac, track al momento de engarzar y colgar las piezas. Limitarlos o remendarlos al pasar el sinuoso galvanizado por estas cuevas, nos recuerda la hipersensibilidad religiosa que permita salvarnos. Durante el día pongo el dentífrico en el sacapuntas. Pongo cordones al pan. Abandono momentos de esta huerta de acrílicos, que envuelve el polvo y la policromía. Luego pasamos al dormitorio, la cama está calentita, allí las sábanas se dislocan sobre las piernas; para seguir durmiendo después del amor, veteranos y pendejos. Los libros poseen anaqueles malabaristas; encimados, abiertos, viejos, cercanos y las páginas se asinceran entre objetos inconexos rodando en cobres, cucharas de plástico, pinzas, resortes, restos de cables pelados. Son necesarias masas de sal acompañadas de tapitas en letras ineficaces. Pasando al rincón del comedor, se perciben las palabras exiliadas. El instante del pantano pestilente que te traga bajo el cielo de plomo. Correr en el abismo de nada. Recobrarse en alguna vegetación. Entonces, me queda regar las plantas. Atar la fe en el quehacer de piedra y aceptar la “espuma”. Más adelante, la cocina, el fuego del supergas y el pan casero. Confiar en el leudante, pensar en la seguridad mientras busco los granos de anís aferrada a la silla de tres patas. I en la cuadra la cámara vigilando a los vagos que se portan mal pa´ ver si algo les va bien. Esa materia de imágenes que corre en el proyector... La secuencia es interminable, la casa, el repertorio arbitrario de absurdos y las mandarinas. El perfume de las mandarinas para colmar de ánimo esta ruta de hormiga anunciando que esta casa se ocupó, se desordenó y no está en los anuncios de ninguna inmobiliaria.

Presentación "Nos da Poesía" La piedra y el azúcar-Buenos Aires




 
La piedra sobre madera
 
se hace eco

de mi ensayo de abandono,


luz sagaz

del rostro de pedernal.
.
Entonces el alcatraz de orilla
,
piedra en el aire hecho poema

sucede en la ausencia.

Deshojado el centro

se apedrean algunas ilusiones
 
mientras los arcos de piedra

soportan a los poetas.

Se repite 
 
el polvo humanizado

que bajo la maravilla

del azúcar
 
se vuelve mestizaje

poesía

poesía que como hervidero de piedra

une el guijarro.

Presentación del Libro Nos dá Poesia-Leyendo a Galeano.






Poesía- Performance Brenda Marquez Pena







          

Presentación Nos dá Poesia-La Piedra y el Azúcar- Encuentro Pretextas-30 de abril 2016

Presentacion del libro Nos da Poesía