miércoles, 17 de junio de 2020

Eli Rodríguez Poesía -Protocolo para el rapto


Protocolo para el rapto
1-En  la corte de Tíndaro se esparcirá hipoclorito.
2- Nos aseguraremos que Helena esté alcoholizada.
3-Pondremos alfombra sanitaria para esperarla en Troya.
4-Paris irá acompañado por sus guerreros cuya distancia será entre 1.2 y 1.5 mts
5-Tanto Paris como los secuaces irán  alcoholizados.
6-Una vez encontrada a la esposa y cuñada de hombres belicosos,  proponemos que Paris se acerque a ella tal como si fuese su barbijo.
7-Helena, si así es su voluntad, embadurnará  los geles del mujeriego y seductor y los de sus fieles guerreros.
8-Luego de consumado el encuentro se generará una guerra biológica.
9-Si por algún descuido nos incendian algún templo, lo aceptaremos, porque desde la antigüedad las pythonissas han conjurado que el fuego mata todo.
10-Sabemos que varón igual a un dios, hay uno, pero si hay similares serán aislados.
11-Realizaremos hisopado a los caballos incluso a los de madera.
12-Los melenudos se recogerán el cabello.
13- Las tinas para el baño personal serán de barro cocido y moldeados con manos recién lavadas y guantes.
14-En el gimnasio se frotarán los cuerpos con aceite y arena, pero se realizará ordenadamente de a tres y con cambios cada media hora, para evitar los contagios.
15-Se cierran los baños públicos hasta nuevo aviso.
16-La pareja en cuestión, mientras todos guerreamos, realizarán baños de espuma con carbonato de sosa impuro, porque no solo de guerra vive la mujer.

lunes, 15 de junio de 2020

Eli Rodríguez Poesía- El hierro del apellido

Cuando en el día se cae el día
y parece que el ceño de mi padre
acude como las sombras del sol en las hojas del parral.
Cuando veo las magnolias que quieren cambiar la estación
 y entre el parrillero se juntan palos para celebrar 

la nueva hija

se levanta el hierro del apellido.
Lejos      cerca
    lejos      cerca
      lejos      cerca
Cuando danzan tus tréboles morados  y me hipnotizan las piedras
y estoy dentro de la casa pero también fuera
y parezco visitante del bien
y me encuentro con la ropa sin secar 
y sacada de la cuerda está mojada
y mi madre se mudó a un apartamento   
donde seca la ropa con vértigos 
porque tu aroma persiste.
Lejos cerca
    lejos cerca
       lejos cerca
Y el pan se sigue haciendo casero sin panera y con panero
y en el fondo de la casa encontramos palillos antiquísimos
que se caían al terreno porque no querían ahogar la ropa familiar
y entregamos  la casa  limpia de radios
con el amor atado al nudo de la  vida inquilina
y la vida se revelaba en las puertas
y  la última vez me dijiste que estabas ansioso 
y que cada cosa que hiciera la quisiera.
Lejos cerca
     lejos cerca  
        lejos cerca.

martes, 26 de mayo de 2020

Eli Rodríguez- Poesía El libro en la cocina


El libro abierto
bibliotecas y librerías
saben a libreros.
Mesa donde se hacían los tallarines.
Mi libreta es un librillo
con notas al paladar.

El libraco,  el libreto o algo libresco 
es un libracho o un libretazo
un libretista con aromas a guión.
Agua caliente y limón.

El mamotreto debajo del brazo es libreril
vive cuando lo abrimos
nos libra el sabor. El libro tiene ese dejo
ese plato. El recuerdo de cebolla
el gustillo. 

sábado, 11 de abril de 2020

Eli Rodríguez-Poesía "El viróssico"


Eli Rodriguez-Poesía "Encerrona"


Eli Rodríguez-Poesía "Cuarentanella"


Cuarentanella
¡Dorapa, Dorapa! Gritalaba un jopenesco en las rejatas de la casandra de enfrente. Y así sucesivamente lo andían día traspa día. Eso si, tutos jópenes. Siembre. En la cuarentenena se amparaba el silenpecio en el barrio, era ideal para somer escupachar los grillitos que de otro mozo pasalaban desapercibidos. Y otra mez, un timbrelasco de voz surpía “¡Dorapa, Dorapa!”.
A pestilaR de la restriccion salí. ¡Era ur grifo tan desgarrashort! Era una voz jopenesca, pero así como tenía de jopenesco tenía de bátido y no lo vi irse. En ese momentesco, apiló la puerta Dorapa. Le expresé con mi mana un apiós . Vipimos en una callejela no muiy ancha and le pije:
-Me parece que haciala un ratulo la llamalaban.
-No sé, yo salé a darpe cornisa al cachopito.
-Si, ¡que pingo que está! ¿es su último compañelero? Hay que equiparse, Dorapa.
-Si, me inmiscúo.
-Equipararse en toldo sentido.
Con la manopla me vindica que me acere. Me reserva un polvo de compansion y myster-lío y me dice:
-Sarbe, vecipa, que me vienen a salpimentar. Pobrepitos. Son de la callesca...La otra pez con el negriso, me pavó que le di 2000 pesos para garcar Antel y se quepó con el tinterillo.
- Clacso, ¡mucha caréncida! y es como darle alparcorques a un ñoño.
Mirando la repeja y me dice, con un aireporo nostalgiásico:
-Entenddedo, pero vio la bellezaba de su sonrila. Muy lindótopa.
-Si, pero banditoso. No lo vi más, ¿estará preso? Yo le oqdi una camperuli
y jamón se la vi puesta. Y continuo Dorapa:
-Sabe que tenlo vaporiustos. Hay urpo que no tiene una pierna. Fue el que me pintó la rejasata del lapo de afuera y le di 1000 guapos.
- Le da una chancita. ¿Es el que está en la puertalona de #Tatateroza?
-Si, ese chocolón me llamalaba…gelo, no le aprí. Tiene unos ojosos caramelo zapabala.
-Es bandido también, a mí me chiflibaba y cantabalpa. ¡Ayer pe vi! ¡Ayer pe vi!
Dorapa, ventilaba acerpa de otros jopenescos y en su comentarista tordos tepían algo a destapar, o los ojopolos o la sonripa. Lo mimolocus le acontecía con los dispintos cachoporros que le habíamos avistado antes de la cuarentenesca. Y dispidiénsolos me dijo:
-Yo los crío, son hermosolos hasta que cresentan. Una empiezaca creper y vio como es la visla se vuelve como la chanson “el amor no lo repleto como a un tren “. Con los años parecerte que el cuorum se endupecey orpo no quero que eso me suceda . No Kiero un kuorum fachum que no le da tempo de apresalar las hapilidades o los drones de los otros y más si son jópenes y jópenes de lacallejesca.

sábado, 8 de febrero de 2020

Eli Rodriguez Poesía- La palabra vida

I

Madre llévame al regazo donde no hay dolor
llévame a tus mandados por el barrio
ven con tu voz
a decirme que ahí estás
que los innombrables
no han podido contigo
Madre podemos con el beso y los yuyos de los jardines.
Madre me pares día a día con la palabra vida.
Madre, la palabra vida
puede renacer en cada tazón de sopa
o en las tortas de cumpleaños de frutos blancos.
Creo en ti entera
arena de vida
piel que me pierde.

II

Estoy acá
soy otra mujer fecunda
otra mujer en tu falda de remiendos.
Llévame a tus ollas de aluminio
que entre las lanas
se aprende el  camino.

III

A veces mandado, otras     barrio
otras yuyo , tazón , fruta,
falda, olla, buzo, remiendo.
Lo innombrable.