sábado, 21 de enero de 2017

Eli Rodríguez Poesía: El Pantera

El Pantera fue la antorcha

no necesitó decretos 
 
para lucir minifalda 
 
entre las sandalias blancas 

y su piel negra.

Tambaleó el taco fino

sobre las pelucas rubias

como todas las panteras.

En la luna sexual de la Teja

jugó a ser la dueña de la avenida

porque no tenía escrúpulos

para tirar un guantazo o un beso largo

con el fin de endurecer

a los señores del centro.

Esos señores 
 
que venían al jazmín del barrio

para ver como hacía el Pantera 
 
para soñar libre 
 
libre su deseo.