viernes, 1 de junio de 2018

Mujeres


Estaba envuelta
en el mundo de la tierra
en las abandonos
que salían abiertos
al amor libre.
Los brazos eran alaridos
de chicas enamorados
conectadas con mariposas
al vientre hechizado
por las grutas.
Eran flores gozados
manos de aire
en los árboles que subían
a la conjura de la lluvia
o en las ondas crespas
de las mulatas.
Los pies de las uvas
bailaban el cuerpo
el viento veía el viento
y las savias alumbraban
los animales
que vuelan las tinieblas.
Las raíces crecían
con nombres femeninos
y se preguntaban qué hay
más allá de lo masculino
y de qué materia estamos hechas
para soportar este binomio.